El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
 
 
 

 

18.- KU / TRABAJAR EN LO QUE HA SIDO ESTROPEADO (DECADENCIA)

 

decadencia

 

Ken Mantenerse quieto, Montaña
Sun, La docilidad, Viento
La docilidad indiferente del trigrama inferior y la inercia del superior dan por resultado la estagnación.

 

EL JUICIO:
"Trabajar en lo que está corrompido tiene extremo éxito. Lleva a alguien a cruzar la gran corriente. An­tes del Punto de partida, tres días. Después del punto de Partida, tres días". rehabilitarse que se corrompe por culpa del hombre puede rehabilitarse por el trabajo del hom­bre. No se trata de un destino inmutable, hay abuso de la libertad humana. Trabajar mejorando las condiciones tiene buenas expectativas porque está de acuer­do con las posibilidades de la época. No debemos re­troceder ante el trabajo y el peligro sino enfrentarlos enérgicamente. El éxito depende de la decisión correcta. Debemos primero conocer las causas de la destruc­ción antes de pensar qué hacer. Luego tenemos que observar si el camino es totalmente seguro, ya que no hay que dar posibilidad al retroceso. Decisión y ener­gía tienen que tomar el lugar de la inercia y la indi­ferencia para que esta destrucción se transforme en un nuevo comienzo.

 

LA IMAGEN:
"El viento sopla bajo en la montaña: la imagen de la Decadencia. El hombre superior agita a la gente y fortalece sus espíritus".
Cuando el viento sopla bato daña la vegetación. Constituye un desafío al perfeccio­namiento. Lo mismo en materia de actitudes y mo­das: corrompen la sociedad humana. Para desterrar la corrupción el hombre superior debe regenerar la so­ciedad. Primero debe remover la estagnación, conmo­viendo la opinión pública como el viento arrasa con todo, y luego fortalecer y tranquilizar el ánimo popu­lar como la montaña nutre a las plantas que crecen a su alrededor.

 

LAS LINEAS:
Seis en la base significa: "Colocando bien lo que fue destruido por el padre. Si es un hijo, no hay repro­ches sobre el padre muerto. Peligro. Al final buena fortuna".
La rígida adhesión a la tradición redunda en decadencia. Pero la decadencia no ha penetrado pro­fundamente y puede remediarse fácilmente. Es como si un hijo fuera compensado de la decadencia de su padre alejándolo. No hay reproches que formularle al padre. No hay que menospreciar el peligro ni tomar el asunto demasiado a la ligera. Sólo así podrá llegarse á buen término.
Nueve en el segundo lugar: "Colocando bien lo que la madre destruyó. Uno no debe ser demasiado perseverante".
Se refiere a los errores que como resul­tado de la debilidad abren camino a la decadencia. Siempre hay que proceder con cierta consideración, para no herir a nadie.
Nueve en el tercer lugar: "Colocando bien lo que fue destruido por el padre. Habrá un pequeño remordi­miento. Pequeños reproches".
Se describe a un hombre que procede un poco demasiado enérgicamente corri­gendo los errores del pasado. Con seguridad provoca­rá ciertas discordias y molestias. Pero un exceso de energía es preferible a muy poca. Si en el momento puede experimentar algunos remordimientos, permanecerá libre de reproches mayores.
Seis en el cuarto lugar: "Tolerando lo que fue des­truido por el padre. Continuando se ve humillado".
Muestra una situación en que alguien es demasiado débil para tomar medidas contra la decadencia que tiene sus raíces en el pasado y que comienza a manifes­tarse en él mismo. Se le permite seguir su camino, pero si continua podrá ser humillado.
Seis en el quinto lugar: "Colocando bien lo que fue destruido por el padre se encuentra con la fama".
Un individuo se confronta con la corrupción que tuvo su origen en los tiempos pasados. No abusa del po­des, pero con ayudantes hábiles logra finalmente ha­cer una verdadera reforma. Aunque no se trate de un nuevo comienzo gana la fama.
Nueve en la cima: "No sirve a reyes ni príncipes, déjenlo buscar metas más altas. Ningún hombre es­tá obligado a asumir la responsabilidad de los proble­mas de mundo".
Algunos se han desarrollado de tal manera que está justificado que rehúsen la vida pú­blica y dejen que el mundo marche por su cuenta. Pero tampoco se puede permanecer al margen y criti­car. Este retiro sólo se justifica cuando se ha hecho todo lo posible por la humanidad. El sabio que per­manece alejado del tumulto de la vida diaria, crea va­lores incomparables para el futuro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

<VOLVER>

 
   
 
 
 
 
>