El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
 

El estreno de una casa

Antes de establecernos en una nueva casa es conveniente pintarla y realizar una limpieza no sólo física o material sino también
energética. Después puede resultar muy interesante realizar algún ritual místico o pagano para bendecirla o celebrarla antes de
ocuparla. Las ceremonias de bendición abundan en todas las religiones y tradiciones espirituales, así como en las culturas y el folclore.
Por ejemplo, cuando en Hong Kong se va abrir un negocio o una nueva oficina se realizan las tradicionales danzas de leones a fin de
consagrar los lugares. Otro ejemplo son las ceremonias de inauguración de muchos edificios públicos occidentales, en los que se corta un
lazo ceremonial atado en el umbral de la construcción.
Puesto que la casa que vamos a ocupar o el local donde vamos a establecer nuestro negocio es algo vivo, con el que interaccionaremos
íntimamente, resulta interesante y conveniente comenzar la relación con la alegría que expresa una festividad o una celebración y
honrarla y protegerla con algún tipo de bendición. Además el feng-shui recomienda estrenar una cama o unas sábanas, para tener un
comienzo fresco, tanto al entrar a vivir en una nueva casa como al ocupar una nueva habitación.

La limpieza energética

Cuando se precisa hacer una limpieza energética profunda en la casa o local, se puede acudir a un profesional para que la lleve acabo, al
igual que procedemos en el caso de que la casa o local necesite de una limpieza e higienización general y a fondo en la esfera de lo
material, o podemos llevarla a cabo nosotros mismos. A continuación encontrará las instrucciones necesarias para poder ocuparse de la
limpieza energética de su entorno y de su campo energético personal. La tradición esotérica dice que los mejores días para hacer
rituales hogareños de limpieza o de protección, y para encender velas de petición o en beneficio de otros, son los martes, jueves y
sábados. En cualquier caso desaconseja realizar estas actividades en domingo. El domingo es un día sagrado en el cual no deberíamos
realizar trabajos de ningún tipo. Es el día del descanso, y para los creyentes el día del Señor.
Otra cosa que dice la tradición es que a la hora de hacer una limpieza energética es importante llevar la cabeza cubierta con un pañuelo.
Algunas personas, entendidas en la materia, incluso recomiendan poner unas gotas de agua de colonia en el pañuelo, a fin de proteger a
la persona que realiza la limpieza. Esto no tiene nada de extraño, pues cuando procedemos a realizar una limpieza a fondo en el plano
físico y material de una casa, si no queremos resultar manchados también debemos cubrirnos la cabeza. En realidad, cuando
emprendemos la limpieza física de una casa que ha estado cerrada mucho tiempo o hace mucho que no se limpia, procuramos ponernos
una ropa especial y usar guantes para no destrozar nuestra ropa habitual y mancharnos lo menos posible. Al finalizar la tarea
procedemos a ducharnos o a bañarnos para refrescarnos y eliminar cualquier suciedad que haya podido filtrarse. Pues de este mismo
modo se debe proceder al realizar una limpieza energética, para simbolizar que nos protegemos de la suciedad invisible que no podríamos
ver cómo nos ensucia. Del mismo modo que los profesionales de la limpieza se ponen un mono o una bata para llevar a cabo su trabajo,
algunas personas expertas en temas de energías sutiles utilizan túnicas blancas para llevar a cabo las limpiezas. Pero, en realidad,
puede ser suficiente ponerse guantes, de cualquier tipo, aunque los desechables resultan muy apropiados para esta labor, un pañuelo
blanco en la cabeza y unos calcetines blancos de algodón. Con respecto al resto de la vestimenta lo más importante es quitarse el
atuendo una vez completada la limpieza energética y echarlo a lavar. Y del mismo modo que nos aseamos después de hacer la limpieza
física de un lugar, también es vital concedernos una ducha o baño personal a este nivel energético.
Antes de proceder a la limpieza energética propiamente dicha, será necesario realizar una limpieza material al modo que acostumbre. A
la hora de hacer una limpieza energética es importante tener en cuenta que debe hacerse de dentro hacia fuera, es decir del fondo de la
casa hacia la parte más exterior. Que al iniciar una limpieza tanto las de tipo físico como las energéticas, es conveniente que haya, al
menos durante los primeros momentos, música fuerte de tambores o cualquier otro ruido, porque el ruido es energía de trueno que se
relaciona con el movimiento y los nuevos comienzos. Resulta muy auspicioso que durante la limpieza energética suenen cantos
gregorianos o música sacra, así como cantar o poner música durante cualquier tipo de limpieza física. También conviene, al inicio de una
limpieza energética, encender una vela blanca, ya que representa la energía de fuego y ésta está asociada a la energía de la iluminación
y la luz interior. La vela deberá colocarse en un lugar seguro pues conviene que se consuma por entero una vez prendida.
La limpieza energética de un lugar no se considera acabada hasta que el lugar haya quedado completamente ventilado, por lo que tras
llevar a cabo cualquier ritual de limpieza debe procederse a abrir las puertas y ventanas y dejar pasar un período de tiempo razonable
para que haya sido aireado. En este sentido, es mejor realizar las limpiezas por la mañana para que pueda entrar el sol junto con el aire,
una vez acabada la tarea. También es conveniente quedarse fuera de la casa durante este período de ventilación. Por último, hay que
tener en cuenta a la hora de realizar una limpieza energética el propósito que se persigue, la intención y la motivación que hay detrás de
nuestros actos, e incluso según las creencias de cada uno puede acompañarse la limpieza con oraciones, mantras o afirmaciones.
Las limpiezas energéticas se aplican de forma general al global de una casa en el continente y en el contenido y las parciales se aplican
a las habitaciones o a determinados objetos. Es conveniente hacer limpiezas profundas, al entrar en una casa nueva y después de hacer
obras, o cuando por los sucesos acontecidos en la casa se crea conveniente. Las limpiezas de mantenimiento de toda la casa o de partes
de ella o de objetos y muebles se pueden realizar cuando se introduzcan objetos nuevos o cuando se crea conveniente, pero se
recomienda hacer al menos una limpieza de mantenimiento al año e idealmente una al comienzo de cada estación.

La Limpieza Profunda

Una limpieza energética global o profunda requiere una purificación de suelos, paredes, techos y objetos contenidos. Para los suelos se
pueden utilizar fórmulas para aplicar con trapos, que deberán a su vez ser aclarados una vez efectuada la limpieza, igual que ocurre con
una limpieza física. Y para las paredes, techos y objetos se pueden utilizar pulverizadores o humos.
La fórmula de limpieza con trapos
Se hierve en varios litros de agua un limón troceado al que no se le ha quitado la piel junto con tres o siete tazas de raíz de ruda seca.
Se cuela y se vierte en un cubo, al que se agrega un litro de vinagre blanco. El agua es un elemento purificador por excelencia, el más
simple y vital de todos y constituye el principal componente de cualquier fórmula de limpieza energética de personas o ambientes. La
raíz de ruda es utilizada en casi todas las fórmulas de limpieza y protección tradicionales, pues se le atribuyen poderosos efectos contra
las malas vibraciones. El vinagre es un elemento purificador que tradicionalmente se ha empleado para realizar las limpiezas de las
iglesias. Los cítricos, en general, se destacan por sus capacidades para absorber la negatividad y la suciedad energética.
Para realizar la limpieza de suelos, se necesitan tres trapos grandes y un palo. Puede servir el de una escoba, fregona o mopa. Una vez
que el líquido del cubo, resultado de la mezcla de agua, vinagre, jugo de ruda y limón, quede frío, se puede empezar la limpieza. Primero,
se sumergen en el cubo los tres trapos grandes y se retiran muy bien embebecidos. Entonces se coge el primer trapo y se va pasando por
el suelo, los marcos y los zócalos de la casa desde el fondo hasta la puerta. No hace falta restregar, basta con pasarles el trapo, pero el
trapo es de un solo uso, es decir que no debe ser sumergido una segunda vez en el cubo. Cuando se crea conveniente se utilizará el
segundo y el tercer trapo, pero en ningún caso un trapo debe remojarse de nuevo. Tampoco conviene volver hacia atrás en el tramo por
donde ya se ha pasado el trapo, es decir retroceder. El palo es para enganchar los trapos y levantarlos del suelo una vez acabada la
limpieza. Entonces se procede a colocarlos en un fregadero o lavabo vacío con la ayuda del palo. Sobre los trapos se vertirá el líquido
sobrante del cubo y después se deja correr sobre ellos agua del grifo durante un rato, para desinfectarlos.
La limpieza con pulverizador
La fórmula expuesta para la limpieza con trapos también puede ser aplicada con un pulverizador en las paredes, los muebles y los
objetos de la casa. Pero cuando no se precisa tanta cantidad de líquido o si resulta más cómodo se puede utilizar un agua de limpieza
compuesta por cítricos. Para hacer el agua de limpieza hay que poner en un tazón grande agua hirviendo a la que se agregan nueve
peladuras de limón, naranja o lima, y un poco del jugo de la pulpa exprimida. Una vez frío, se retiran las peladuras y se vierte en un
pulverizador con el que se rociarán las superficies que se deseen limpiar. Si resulta muy complicado hacer la limpieza de los trapos, por lo
general, puede ser suficiente llevarla a acabo con el pulverizador y el humo de la quema de algún incienso purificador o de una
combinación de hierbas de limpieza energética.
La limpieza con humo
El humo proveniente de la quema de inciensos específicos para la limpieza energética y de mezclas de yerbas para purificar y proteger,
pueden limpiar hasta los techos de un espacio. Para realizar una limpieza con humo, todas las ventanas y puertas exteriores del lugar a
limpiar deberán permanecer cerradas, mientras que deberán abrirse todas las puertas interiores, incluidos armarios, cajones, baúles...
Para quemar el incienso o las yerbas se necesita un carboncillo, que se cogerá con una pinza metálica o las puntas de una tüera para
prenderlo con la llama del fogón de la cocina o con cerillas; y un recipiente para colocar el carboncillo una vez encendido. Este recipiente
debe ser resistente al calor extremo, que van a liberar los carbones prendidos y preferentemente tener un asa o agarradera, que nos
permita llevarlo en el recorrido de la casa sin quemarnos. Aunque a veces se utilizan recipientes o incensarios de bronce, el metal y el
fuego son elementos antagónicos, por lo que según el feng-shui siempre que se use el fuego será más propicio utilizar materiales
asociados al elemento tierra. Siguiendo, pues, la teoría de los cinco elementos, el recipiente usado para generar el humo de una limpieza
es preferible que sea de barro o cerámica.
En nuestra tradición es muy popular realizar el signo de la cruz en el aire, con el recipiente que echa el humo al empezar la limpieza y al
entrar en cada habitación. Puede ser una superstición o un modo de pedir las bendiciones y la ayuda de la luz. En cualquier caso, no está
de más recoger la idea y haciendo o no la cruz, encomendarnos a la luz o solicitar la ayuda de la divinidad o de las fuerzas benéficas y
protectoras en las que creamos. Pedir la ayuda de los seres divinos o de las energías positivas y la luz puede ser muy propicio también al
comienzo de cualquier otro tipo de limpieza energética.
Una vez que el carboncillo haya chisporroteado se coloca en el recipiente y se echa sobre él el incienso o la fórmula de hierbas escogida
para la ocasión. Hay muchos inciensos y fórmulas ya preparadas para hacer limpiezas que pueden adquirirse; aunque también pueden ser
elaboradas siguiendo las recetas tradicionales; algunas muestras de éstas son las siguientes mezclas:
- el enebro, el romero, el perejil, la artemisa, la ruda, la sal gorda y la sal fina se considera una fórmula muy eficaz para hacer una
limpieza a fondo;
- la arenaria, la rompepiedra y la pimienta es adecuada para quemar cuando hay bloqueos y obstrucciones;
- el café molido, el cedro, el romero, la salvia y el tomillo, que al ser quemados, desprenden un humo que resulta un excelente protector;
- tres cucharadas de hojas de olivo secas, una cucharada de romero y una cucharadita de bolas de incienso puro se emplea para eliminar
lo negativo;
- la angélica es una hierba muy empleada en las quemas de limpieza energética y puede mezclarse con romero e incienso o incluso con
bayas de enebro.
<ANTERIOR> --- --- <SIGUIENTE >
< - 2 / 3 - >

 

 
>