El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
 


Ríos De Los Que Ni El Recuerdo Se Conserva

Si el lector echa una mirada a la región occidental de África, única que aparece en el mapa de Piri Reis, la verá surcada por varios ríos en
u parte superior. Y estos ríos parecen proceder de un punto situado en el centro de lo que hoy es desierto de Sahara, que en otros
tiempos fue tierra cubierta por verdes praderas.
En el centro del actual desierto se elevan las montañas del Tassili, donde en 1933 el teniente Charles Brenans, del ejército francés,
descubrió por casualidad unas extraordinarias pinturas rupestres dibujadas hace unos 8 ó 10 mil años. Fueron estudiadas más tarde por
el etnólogo francés André Lhote, quien para 1957 había logrado reunir una importante colección de dibujos, algunos de ellos muy fuera
de lo normal. Representaban a unos seres enormes, provistos de algo que parecían cascos espaciales. Por esta razón, a tan curiosos
personajes se les daría a partir de entonces el nombre de marcianos del Tassili.
marcianos del tassili
La figura del llamado «Gran Rey marciano», halladas en unas cuevas del Tassili sahariano, ¿representan a un astronauta?.
¿A quién quisieron representar los primitivos habitantes de esta región? ¿A seres extraterrestres que en alguna ocasión visitaron el
lugar?
Fue una lástima que el autor del mapa, fuese Piri Reis o fuese otro artista desconocido, no se extendiese un poco más en dirección al
este y al norte, hasta alcanzar el Mediterráneo y Egipto. A no ser que un desconocido recortase la parte oriental del mapa, para evitar
que personas indiscretas hiciesen más tarde conjeturas. Se hubiesen aclarado muchos misterios. A cambio de esta omisión nos muestra
el mapa algunos ríos, como el Senegal, el Níger y el Volta, que corren todavía en nuestros días rumbo al océano Atlántico. Pero nada
puede informarnos acerca de otras corrientes que ya no existen. Como el río Tritón, por ejemplo, al cual se refirió en el siglo II de
nuestra era el geógrafo y astrónomo griego Claudio Ptolomeo.
Si Ptolomeo mencionó a este río fantasma no lo hizo porque le vino en gana, sino porque alguna noticia había llegado a sus oídos. Cada
vez que un historiador de la antigüedad informaba acerca de algo que se salía de lo normal, los demás se burlaban de él. Y así sucedió
con este griego nacido en Egipto en lo que al Tritón se refiere.
Pero un ingeniero francés creyó hace unos años en Ptolomeo -igual que el alemán Schliemann tendría fe el siglo pasado en Homero, y
descubriría Troya- y se le metió en la cabeza realizar una exploración por el rumbo. Monsieur Butevand salió un día al desierto desde la
ciudad de Túnez donde vivía, provisto de equipo para resistir un par de semanas, y tras una búsqueda prolongada encontró el antiguo
lecho del río. Descubrió entonces que este río legendario nacía en otros tiempos en las montañas del Tassili, recorría unos 2.000
kilómetros rumbo al norte y venía a desembocar en el Golfo de Túnez.
Este río fantasma desapareció hace unos 8 ó 10 mil años, cuando según los geólogos se abatió sobre el planeta un cataclismo de magnas
proporciones, provocado por el brusco cambio del eje terrestre con el consiguiente desplazamiento de los polos a la posición que ahora
ocupan.

¿Hubo Una Importante Población En El Tassili?

En opinión de los expertos en meteorología, los hielos polares invadieron las entonces tierras fértiles de Groenlandia. Al bajar la
temperatura en el Polo Norte se creó un anillo de vientos elevados, conocido como vórtice circumpolar, que rodearía al Polo. Este
vórtice puso en movimiento zonas de aire seco descendente que se desplazarían hacia el sur y determinarían la intensa sequedad del
Sahara. Sólo cuando se invierta este proceso regresará la humedad al Sahara y volverá a ser lo que antes. Pero tendrá que apresurarse
este cambio meteorológico, porque el desierto crece de tamaño a ritmo acelerado y amenaza con devorar casi todo el continente.
Al sobrevenir esta catástrofe, una parte de la población emigró hacia el oeste y se estableció en la costa atlántica, en los lugares
ocupados hoy por Tánger y varias ciudades marroquíes, entre las que sobresale Larache, la ciudad santa. Serían los antepasados de los
actuales bereberes, de raza blanca, que conservan todavía curiosas leyendas sobre las reinas que gobernaron en su país de origen y cuya
lengua tiene muy curiosa semejanza con la de los antiguos egipcios.
Quedaron en la región montañosa del Tassili, que sería invadida por las arenas del desierto, los que conocemos como tuaregs, orgullosos
habitantes de este lugar tan amante de sus tradiciones, famosos por los velos azulados que les cubren el rostro. ¿Los utilizan para
defenderse del sol y de los vendavales o para recordar a las reinas que fueron sus soberanas hace miles de años? Conserva este pueblo
varias leyendas sobre las reinas, que no inventaron, puesto que han sido descubiertas sus tumbas.
poblacion en el tassili
El desierto del Sáhara hace tiempo fue una tierra fértil y llena de vida, pero al bajar la temperatura en el Polo Norte cambiaron las
condiciones climáticas de la zona convirtiéndolo en el desierto que hoy conocemos.
Una de estas reinas fue Tin Hinan, hallada en la década de los treinta. El etnólogo francés André Lhote encontraría en la vecina
localidad de Jabbarem el dibujo de una reina sacerdotista, cuyo tocado era claramente egipcio. ¿Copia fiel del tocado de las faraones?
¿O fue la moda faraónica copia fiel del atuendo de las reinas del Sahara? Más al norte, en la población argelina de Cherchell, apareció
otra tumba, llamada por los nativos "tumba de la cristiana", a pesar de ser muy anterior a la era cristiana. Guardaba también los restos
de una reina. Otro grupo numeroso, dirigido tal vez por las reinas, tomó el camino del este para establecerse finalmente en lo que
todavía no era Egipto, que estaba habitado por un pueblo de origen fenicio. Hallazgos realizados a partir de 1929 en la región siria de
Ras-Shamra han venido a revelar que los fenicios procedían de la India y eran excelentes marineros. Surcaron el océano índico, hicieron
escala en Arabia y subieron hacia la península de Sinaí hasta arraigarse en la costa del Líbano. Eran llamados "hombres rojos" porque
pintaban de rojo sus velas y los bonetes de los marineros, además de ser su tez cobriza, como los naturales de la India.
¿Fueron las reinas del Sahara las fundadoras de las primeras dinastías egipcias, al unirse con los reyes de piel cobriza cuyo gobierno era
patriarcal, así como era matriarcal el de ellas? Se fundieron las dos razas y de la fusión de las reinas blancas y los reyes rojos surgieron
los faraones, cuyos tronos eran dobles, para que tomasen asiento al mismo tiempo los dos miembros de la pareja real.
¿Fueron estos seres de avanzada cultura, venidos del oeste y que tal vez contaban con el apoyo de seres llegados del cielo, los que
canalizaron el río Nilo, para evitar que corriese la misma suerte del río Tritón? ¿Abrieron los emigrantes del Tassili la gigantesca bahía
de forma triangular en cuya punta inferior levantaron la Gran Pirámide, como un monumento a la amistad entre los dos pueblos, a
manera de símbolo de victoria sobre las condiciones adversas?
Y, por último, ¿llegaron a Egipto, procedentes del imperio gobernado por las reinas de gran belleza, los sacerdotes Toth, Osiris e
Imhotep
, cuyas enseñanzas tanto contribuirían a levantar al pueblo todavía primitivo, o procedían de un lugar todavía más lejano?

 

<ANTERIOR>
 
>